Para Microsoft -que conoce el asunto desde hace
seis meses- ni siquiera merece un parche. Para FrSIRT, sin embargo, entraña
“alto riesgo”.
Ante esta situación, al descubridor se le ha agotado la paciencia y ha decidido hacer públicos todos los detalles.
Básicamente, un sitio web, gracias a la inestimable colaboración de este nuevo defecto en Internet Explorer, puede engatusar al usuario para instalarle software sin que se entere…
Según las estadísticas de Secunia, Internet Explorer cuenta ahora mismo con un 25% de vulnerabilidades públicamente reportadas y no parcheadas. (comentado aquí)
Estremece pensar la cantidad de fallos de Explorer como éste, reportados a Microsoft hace meses, que no son parcheados ni trascienden al público y pueden por tanto ser utilizados por ciertos enteradillos (gubernamentales o privados) para penetrar sistemas de usuario.